Casa Origami
Esta arquitectura espiritual se define como un cristal facetado que emerge del terreno, actuando como un faro de conciencia frente a la inmensidad del océano. Su volumetría blanca y angulosa simboliza una pureza que se quiebra para captar la luz desde múltiples perspectivas, sugiriendo que la verdad y la iluminación son multidimensionales.
Al asentarse sobre una base sólida y oscura, la casa establece un diálogo entre la estabilidad terrenal y una aspiración geométrica hacia lo etéreo, convirtiendo el acto de habitar en una experiencia de observación introspectiva y conexión profunda con el horizonte infinito.
