Casa NAOInteriores
Fluidez etérea y proyección visual.
Un umbral de luz esculpida donde la arquitectura se convierte en puro movimiento. Las líneas de iluminación y la blancura absoluta disuelven los límites físicos, guiando la mirada hacia el paisaje enmarcado como una obra de arte viva. Es un espacio de silencio dinámico que evoca ingravidez y libertad.
