Casa TEVInteriores
La ausencia de color y textura, dominada por el blanco inmaculado, crea un ambiente de quietud y contemplación. La arquitectura es radicalmente simple: una superficie horizontal flotante, una gran área de espejo que disuelve el límite del espacio, y una pared desnuda..!!
El elemento emocional clave es la luz natural o artificial oculta, que cae diagonalmente desde una ranura invisible. Esta luz no solo ilumina, sino que sacraliza el rincón, inyectando un sentimiento de ligereza y misterio sutil. El espacio se siente a la vez infinito por el reflejo y protegido por la solidez de las superficies, promoviendo una experiencia de calma profunda y refugio.
